El tejido empresarial de A Coruña se entiende mejor desde sus polígonos que desde su centro. En Sabón, en Arteixo, conviven la sede de Inditex y un entramado de confeccionistas, proveedores y empresas industriales que trabajan al ritmo de la moda. A Grela, integrado en la propia ciudad, y Pocomaco, en Mesoiro, reúnen distribución, talleres, instaladores y servicios. Y el puerto tiene dos caras: la lonja, que subasta pescado fresco y marisco cada madrugada, y el puerto exterior de Punta Langosteira, donde se descargan graneles, sobre todo agroalimentarios, con destino en buena parte a la ganadería gallega.
Todo eso comparte un rasgo: mucho intercambio de documentos entre empresas y plazos muy cortos. Pedidos que cambian a última hora, notas de subasta que hay que convertir en facturas antes de mediodía, citas de carga que se confirman por teléfono, presupuestos que se preparan copiando el anterior. Es el trabajo que mejor se delega hoy en un sistema. La ciudad, además, investiga en serio en este campo: el CITIC de la Universidade da Coruña trabaja en inteligencia artificial y ciencia de datos. Lo nuestro es más modesto y práctico: poner esos avances a trabajar en la oficina de una pyme.
/ 01 Proveedores de moda en Sabón
Confeccionistas, talleres y proveedores que trabajan para grandes marcas reciben pedidos en PDF, Excel o correo, cada cliente con su formato y con cambios de última hora. Automatizamos la lectura de esos pedidos y su carga en el ERP, el cruce con lo ya servido y los avisos de estado, para que nadie vuelva a teclear una referencia ni a perseguir una confirmación.
/ 02 Pescado fresco y distribución desde la lonja
Los mayoristas que compran en lonja reciben pedidos de pescaderías y restaurantes por WhatsApp y teléfono antes del amanecer, y después tienen que facturar y dejar registrada la trazabilidad de cada lote. Un asistente recoge los pedidos, prepara la hoja de carga y genera albaranes y facturas desde los datos de compra. La persona revisa solo lo que no cuadra.
/ 03 Graneles, transporte y consignación
Alrededor del puerto exterior trabajan consignatarias, transitarios y transportistas que viven de coordinar descargas, citas de carga y la documentación de cada camión. Automatizamos la entrada de cartas de porte y albaranes, su conciliación con la orden de carga y un asistente que confirma citas y responde por dónde va un envío sin interrumpir a tráfico.
/ 04 Distribución y servicios en A Grela y Pocomaco
Almacenes de distribución, talleres e instaladores con una oficina pequeña que hace de todo: presupuestos, facturas de proveedor, pedidos y llamadas. Aquí el primer proyecto suele ser la entrada de facturas de proveedor en el programa contable, o un presupuestador que parte del histórico de la casa y deja un borrador listo para revisar en lugar de una hoja en blanco.
No tenemos oficina en A Coruña. Trabajamos en remoto, con reuniones por vídeo y una demo semanal del avance. Cuando el proceso hay que verlo donde ocurre, nos desplazamos: A Coruña tiene tren directo desde Madrid, en torno a tres horas y media de viaje. La visita a tus instalaciones la planificamos al principio, durante la auditoría, que es cuando más rinde estar delante.
¿Tenéis oficina en A Coruña?
No. Estamos en Madrid, donde tenemos la sede, y en Gijón y Oviedo. Con empresas coruñesas trabajamos en remoto y viajamos cuando el proyecto lo necesita, normalmente para la auditoría inicial y para la puesta en marcha. Si buscas un proveedor que pase por tu oficina cada semana, te conviene uno local; si te basta con una demo semanal y visitas puntuales, encajamos bien.
Somos proveedor textil y cada cliente nos manda los pedidos en un formato distinto. ¿Se puede ordenar?
Sí, es uno de los casos más claros. El sistema lee el pedido venga en PDF, Excel o en el cuerpo del correo, extrae referencias, tallas, cantidades y fechas, y lo contrasta con tu ERP antes de cargarlo. Lo que no encaja, como una referencia nueva o un cambio de fecha, llega a una bandeja de excepciones con el motivo. Tu equipo decide; la máquina solo transcribe.
Vendemos pescado y los pedidos nos entran por WhatsApp de madrugada. ¿Eso se puede automatizar?
Sí. Con la API oficial de WhatsApp Business, un asistente recibe el mensaje, identifica al cliente, interpreta especie, cantidad y preparación, y lo pasa a la hoja de carga. Si algo es ambiguo, pregunta al cliente o te lo marca para que lo resuelvas tú. Tu equipo empieza la jornada con los pedidos ordenados, en lugar de con el móvil lleno de mensajes sueltos.